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Depredacion de Ganado Vacuno

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La depredación de ganado vacuno por osos no es un problema nuevo. A mediados del siglo XVI el cronista español Antonio Herrera y Tordesillas reportó los primeros ataques de oso Andino al ganado vacuno en Sudamérica. Entre los siglos XIX y XX, muchos osos fueron cazados acusados de atacar ganado. En la década de los 70, con el inicio de la explotación petrolera en Ecuador, avanzó la frontera agrícola y ganadera, la reducción de hábitats se aceleró al igual que los conflictos hombre-oso. En 1995 confirmamos por primera vez la muerte de tres terneros debido al ataque de un oso juvenil reintroducido en la reserva Maquipucuna, desde entonces los reportes por depredación a ganado van en aumento en todo el país y en su rango de distribución. No todos los osos Andinos atacan ganado y no se conocen las razones por las cuales algunos ejemplares depredan ganado.

Estamos convencidos de que no hay una única solución para disminuir el problema de depredación de ganado y las estrategias que se manejen deberán ser integrales y estar acorde a la realidad de las comunidades afectadas. Sin embargo podemos colaborar con algunas ideas.

Consejos para Ganaderos para Evitar Ataques de Oso a Ganado Vacuno
Para prevenir futuros brotes de depredación o ataques a ganado, los campesinos deberían:

• Vigilar constantemente su ganado, organizando grupos de patrullaje de dos a tres personas.

• No ubicar su ganado cerca del bosque.

• Mantener a los animales más vulnerables lejos del bosque.

• Sacar el ganado inmediatamente, si encuentran un “nido” (plataforma construida por un oso) en un árbol cerca a los potreros, y destruir el nido.

• Retirar, quemar o enterrar inmediatamente los cadáveres o carroña de ganado encontrados en sus predios.

• Dejar 2 ó más perros viviendo junto al ganado, que puedan ahuyentar a los osos problema.

• Rotar áreas de pastoreo y mejorar pastizales existentes.

• Sincronizar los nacimientos del ganado con las épocas de fructificación en los bosques.

• Considerar cambiar la raza de ganado criollo a Brahman por ejemplo, de la cual no se tiene reportes de ataques.

• Llevar un control de la muerte de su ganado y sus causas.

• No permitir la cacería ni la extracción de los frutos del bosque, para dejar alimentos para los osos.

• No sentirse amenazado por la presencia de osos.

Sugerencias para Evitar Depredación de Ganado
Los datos preliminares de nuestro proyecto en los bosques nublados de la región de Cosanga, sugieren que el oso Andino tiene una especial dependencia de los árboles de la familia Lauraceae (aguacatillo o aguacates silvestres), para obtener alimento, refugio y comunicarse. Sugerimos que las autoridades deberían abstenerse de otorgar permisos para explotar madera, especialmente de las especies de la familia Lauraceae.

• Proteger los sectores donde crecen las especies vegetales reconocidas como alimento silvestre del oso Andino.

• Desarrollar investigaciones fenológicas, que brinden información de los ciclos estaciónales de los frutos que incluye el oso en su dieta, para tratar de relacionar la oferta alimenticia natural con los ataques a ganado. Futuros planes de reforestación en los Andes deberían considerar usar las semillas de los árboles frutales que utiliza el oso en su dieta. Pues no solo los osos serian los beneficiados de las fuentes de alimento, sino otras animales que comparten el hábitat.

• Hemos sugerido al Ministerio del Ambiente la creación de una patrulla de perros entrenados, manejados por especialistas, para responder rápidamente a conflictos con osos.

• Considerar la posibilidad de asistencia técnica-veterinaria para mejorar los hatos ganaderos de las comunidades, a fin de optimizar la producción lechera de un menor número de vacas.

• En hábitats fuertemente intervenidos según nuestros estudios, se han producido la mayoría de eventos de depredación, por lo que la transformación de hábitats para expansión ganadera y agrícola debería controlarse a través ordenamiento territorial.

El control letal como estrategia de manejo debería ser muy bien analizada pues en varios lugares se han asesinado “osos inocentes” antes de eliminar al “oso problema”. Sin cambiar las condiciones que atrajeron el primer oso depredador, es probable que aparezca un nuevo oso problema. Vale la pena recordar que es ilegal matar a un oso Andino, es una especie protegida a nivel nacional e internacional. La decisión de control letal debe ser tomada por el Ministerio del Ambiente en consulta con los especialistas. Cabe anotar que varios osos podrían comer del cadáver de una vaca (o cualquier otro animal muerto que encuentren) – eso no significa necesariamente que fue matada por un oso, ellos están simplemente aprovechando una fuente de alimentación disponible.

En el Ecuador hemos llegado a acuerdos preliminares con comunidades para estudiar al oso depredador a través de seguimiento satelital, a cambio nosotros compensaríamos a los campesinos afectados con un ternero por cada vaca depredada mientras dure la investigación. La información a obtener de sus movimientos, etología y uso de hábitat, pensamos nos ayudará a generar modelos predictivos de ataques de oso, con lo que podríamos crear mapas con información de alto, mediano, bajo y ningún riesgo de depredación. De esta manera los campesinos tendrían las herramientas para decidir dónde pastorear su ganado. Las pérdidas de ganado también podrían cubrirse si nuestro proyecto puede ayudar a crear un programa de compensación sostenible experimental, para lo cual se entregaría a la comunidad algunas cabezas de ganado para formar una “manada comunal” que será cuidada y manejada por todos los miembros de la comunidad. En el caso de un ataque de oso comprobado, una nueva vaca o ternero sería entregada a la familia afectada. Lastimosamente la falta de recursos ha frenado estas iniciativas de investigación y mitigación del conflicto oso-humano.

Muchas de las sugerencias para resolver el conflicto hombre-oso están encaminadas solo a detener al oso o tratar de cambiar su comportamiento. Debemos recordar que los humanos somos también parte del problema, que tenemos derechos pero también obligaciones con la naturaleza. Por lo que debemos colaborar en las propuestas de mitigación del conflicto hombre-oso que afecta la economía rural y las poblaciones silvestres de oso Andino. Gran parte de la solución esta en cambiar nuestro comportamiento consumista y destructivo, así llegaremos a una coexistencia pacífica hombre-oso.